El poder de la buena alimentación en el crecimiento de los niños

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Escrito por nuestra enfermera certificada Ariadna

Como enfermera escolar, veo de primera mano el impacto que tiene la alimentación en la salud y el rendimiento académico de nuestros alumnos. Una dieta equilibrada no solo ayuda a su crecimiento físico, sino que también es fundamental para su desarrollo cognitivo, emocional y su bienestar general. En Cumbres, promovemos hábitos saludables desde temprana edad, asegurándonos de que nuestros niños reciban la mejor formación en todos los aspectos, incluyendo la nutrición.

Alimentación y aprendizaje: una conexión clave

El cerebro necesita el combustible adecuado para funcionar de manera óptima. Los niños que consumen una dieta balanceada, rica en vitaminas y minerales, tienen una mejor concentración, memoria y rendimiento académico. Nutrientes esenciales como los ácidos grasos omega-3 (presentes en pescados y nueces), el hierro (en espinacas y carnes magras) y las vitaminas del complejo B (en cereales integrales y lácteos) son clave para su desarrollo neurológico y emocional.

El Plato del Buen Comer: una guía para una nutrición equilibrada

En México, contamos con el Plato del Buen Comer, una herramienta visual que nos ayuda a entender cómo debe ser una alimentación saludable. Se divide en tres grupos fundamentales:

  • Frutas y verduras: Ricas en vitaminas, minerales y fibra. Deben ocupar la mayor parte del plato.
  • Cereales y tubérculos: Aportan energía y deben ser integrales para un mejor aprovechamiento de nutrientes.
  • Alimentos de origen animal y leguminosas: Fuentes de proteínas esenciales para el crecimiento y la regeneración celular.

En Cumbres, fomentamos que los niños integren estos grupos en su alimentación diaria para un desarrollo integral, alineado con nuestros valores de responsabilidad y compromiso con la salud.

Bambolino 3 aprendiendo sobre el Plato del Buen Comer

La importancia de una dieta llena de colores

Un plato colorido es sinónimo de variedad y nutrición. Cada color aporta beneficios específicos:

  • Rojo (fresas, jitomates, pimientos): Ricos en antioxidantes como el licopeno, que protege el sistema inmunológico.
  • Naranja y amarillo (zanahorias, mangos, calabaza): Contienen betacarotenos, esenciales para la salud ocular y la piel.
  • Verde (espinacas, brócoli, aguacate): Altos en hierro, fibra y clorofila, favorecen la oxigenación del cerebro.
  • Morado y azul (uvas, moras, betabel): Ricos en antocianinas, que benefician la memoria y reducen la inflamación.

Incluir una variedad de colores en cada comida garantiza una ingesta equilibrada de micronutrientes que fortalecen el sistema inmunológico y contribuyen a un desarrollo óptimo.

Ideas prácticas de snacks saludables

Para que los niños mantengan su energía y concentración durante el día, es importante ofrecerles snacks nutritivos y atractivos. Algunas opciones fáciles y saludables incluyen:

  • Palitos de zanahoria y pepino con hummus
  • Yogur natural con frutas y chía
  • Rollitos de jamón de pavo con queso y espinaca
  • Manzana con crema de almendras
  • Galletas de avena caseras sin azúcar
  • Smoothies de frutas y espinaca

Sabemos que una buena alimentación es una inversión en el futuro de nuestros alumnos. No solo buscamos la excelencia académica, sino también la formación de líderes saludables, con hábitos que los acompañarán toda la vida. Como enfermera, los invito a fomentar en casa una alimentación balanceada, llena de colores y nutrientes.

¡Juntos podemos garantizar un crecimiento sano y un mejor desempeño escolar para nuestros niños!

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